Et homines canibus

Siempre he sido una amante de los animales (de aquellas personas que, de pequeñas, sueñan con estudiar veterinaria), siempre me han fascinado. Lo que más me gusta hacer es pararme a mirarlos, observar qué hacen, cómo se comportan. Podría pasarme horas simplemente mirando un perro, un gato o una simple hormiga.

Pero hay algo que me fascina por encima de cualquier cosa: la relación entre perro y hombre. La complicidad que se genera entre los dos y, sobretodo, la relación de amor puro que nace de esta unión. Cuando me di cuenta de que me gustaba hacer fotos a esta relación ya era tarde: ya había empezado esta serie sin darme cuenta. Así que ahora sólo queda darle continuidad.

Estas fotos no son meros retratos caninos, son un intento de plasmar esa relación humano-perruna. ¿Hasta cuándo? No lo sé, quizás hasta que me independice, que será cuando tenga mi primer amigo de cuatro patas (: